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miércoles, 20 de junio de 2012

Qeros, nubes sobre la niebla - Una visita por Lima

18 de junio, 2012, la exposición fotográfica "Qeros, hombres de las nubes" era presentada por los fotógrafos Héctor del Castillo Farfán y este su servidor, en la Sala Luna Pizarro del Congreso de la República. Fue una inauguración simple y simpática, íntima y universal.

Venía con nosotros Benito Salas, comunero del anexo de Qoluyo, nación Qeros, provincia de Paucartambo, departamento del Cusco. 

Con su simpleza y su abierta disponibilidad a contestar las preguntas que por doquier le hicieran, Benito vino a representar con orgullo a su comunidad.

Marco Panatonic (Vega Cuba),  estudiante de comunicación social, venía con el encargo de una de las pocas publicaciones en quechua del sur andino, la revista Noqanchis, editada por la ONG Guamán Poma de Ayala y esta misma benefactora del proyecto muchas veces gracias al aporte del escritor cusqueño Luis Nieto Degregori; aquella asignación podremos verla desarrollada en el próximo número de dicha revista.

Ambos pasearon juntos por las calles de una capital tugurizada y en su complejidad, anónima.

Los brazos abiertos de viejos amigos como Shirley Herrera y Harry Díaz le dieron a este paseo el toque cálido que un otoño limeño merecía.





Benito Salas en la Avenida Arequipa

lunes, 21 de mayo de 2012

Astronomía desde las piedras

Dante Genaro Salas ya había publicado "Arqueoastronomía Inka, Cusco, cosmovisión y arquitectura mágica", un grato e ilustrativo libro sobre alineamientos astrales con puntos estratégicos de diversos sitios arqueológicos de la región del Cusco, su relación con el calendario agrícola y con la religiosidad de la cultura inca.

Un trabajo que según su testimonio le ha llevado veinte años de recorridos, de aquí para allá y otra vez de allá para aquí.

Así fue que el 14 y 15 de mayo pude acompañarle en una nueva trayectoria, donde primero Venus, luego Sirio, la Cruz del Sur y finalmente Aldebarán en medio de Escorpio se presentaron ante nosotros desde una perspectiva muy poco conocida para todos nosotros, contemporáneos mortales de las computadoras, pero que los incas pudieron contemplar tal vez noche tras noche. El cielo tachonado de estrellas desde el Intihuatana se veía tan limpio, tan amplio que a pesar de todo ese conjunto de paz que rodeaba al santuario se hacía inevitable recordar con enojo cuanta luz eléctrica de las ciudades y pueblos van apagando cada vez más el cielo.

Cuánto ha cambiado el cielo cusqueño desde aquel 1986 que pude ver junto a mi abuelo a través de un telescopio el paso del cometa Halley, luego los eclipses de luna y ahora cada vez más espóradicamente, bólidos que se dibujan en el cielo, justamente en Machupicchu pude ver nuevamente uno de estos.


Atardecer en la ciudadela


Así que esperemos no se pierda la costubre que queda entre algunos pocos de salir tarde a la noche a contemplar un poco lo pequeños que somos en esta inmensa sopa de fideos.



El libro de Dante Genaro Salas está ya algún tiempo (enero 2011) en las librerías de la ciudad y pueden contactarlo al correo arqueoastronomiainka1@hotmail.com y a los teléfonos +51-984-940-938 y +51-84-636-749