domingo, 17 de abril de 2011

Noche de tinieblas - Ozzy Osbourne en Lima

Luego de un domingo realmente negro, ¿qué más iba a acontecer? ¿Podrían las sombras tornarse más negras que la noche misma?

El martes la respuesta fue un sí rotundo. Ozzy Osbourne había arribado a la ciudad de los Reyes, para ejecutar como él mismo sabe, aquellos cantos que dieron inicio a toda una avalancha de magníficos grupos, de un estilo de vida, de una forma plurivalente de pensamiento y sensación: el heavy metal.

La noche en la Explanada del Estadio Monumental abriría con Arsenal, un grupo al que habíamos visto ya de teloneros como de cabezas de cartel en uno de los Inkas Metal cusqueños, el más desastroso sin embargo,

La gente de Arsenal estuvo muy bien, poniendo a tono a toda la audiencia ávida de recibir el mensaje sonoro del viejo Ozzy.




Arsenal



Arsenal



El público



Más Arsenal



Arsenal



Evento donde también encontramos a colegas y amigos del Cusco: Anfer Nikon en mano.



Finalmente el caballero de la oscuridad saldría al escenario:

Como un fantasma,



Como un heavy de verdad.



Ozzy Osbourne, finalmente estaba en Lima



A pesar de los años, Ozzy sigue cantando



Tanto los clásicos como los nuevos temas de su última producción "Scream"



Bark at the moon, Let me hear you scream, Mr. Crowley...
Gus G. (guitarra), Rob Nicholson (bajo), Tommy Clufetos (batería) y Adam Wakeman (teclados)



Siempre vigente



el padre de todos las bandas



y de todos los vicios: botellitas de agua Evian, y refrescantes bucales



Un concierto inolvidable



Fiesta de espuma con Ozzy



Para todos



Mejor que un lavado en seco



Rob "Blasko" Nicholson, full beat, full spit



Ozzy en el bar



Ozzy



Me recuerda bastante a la portada del Volume 4



Gus G



Adam Wakeman



Gus G, ejecutó para el público el Cóndor Pasa



Lo que recibió una respuesta masiva del respetable.



As



Otro que tuvo tiempo para magníficos solos: Tommy Clufetos



Bestia del tambor



Más agua para más peruanos: "¡Ozzy Presidente!"

PARANOID, broche de oro de tantas octavas




"I will return"
-selló la noche-



Javier Ukuku con trofeos de batalla, plectro de Gus G y el set list de la noche



El set list de una noche inolvidable


01. Bark at the moon
02. Let me hear you scream
03. Mr. Crowley
04. I don't know
05. Fairies wear boots
06. Suicide solution
07. Road to nowhere
08. War pigs
09. Shot in the dark
10. Solos
11. Iron Man
12. Killer of giants
13. Flying high
14. N.I.B.
15. No more tears
16. I don't wanna change the world
17. Crazy train
18. Mama, I'm coming home
19. Paranoid

Lima ácida

Así que decidimos partir nuevamente a Lima, la de los Reyes, al tanto de haber concurrido a las urnas electorales. Un viaje que tenía sabor a exilio.



De vuelta a Lima entre elecciones y proyectos.



Arriba, donde no interesa lo abajo.



De vuelta en Lima, la de accidentes de tránsito,



la de la indiferencia,



Lima, la paranoica,



la de la estupidez,



y Lima la indolente.

domingo, 3 de abril de 2011

Tristeza del valle

El día viernes 01 de abril, a las seis de la mañana antes de partir a Coluyo-Qeros Totorani, la vendedora de emoliente lloraba desconsoladamente, su hija había partido en el primer bus de aquel día que salía de Paucartambo rumbo al Cusco, a las 03:00 de la mañana, los continuos derrumbes en la carretera debido a las lluvias y la sinuosidad de esta convierten su tránsito en algo más que una odisea cuando uno no está preparado para enfrentar las pequeñas eventualidades.

Aquel bus de las tres de la mañana había caído a un abismo de cien metros dando ocho vueltas de campana, accidente que acabó con la vida de 23 personas, varios de ellos profesores. El autobús de la empresa Virgen del Carmen habría caído porque el chofer no se percató del abismo mientras cambiaba un disco compacto en el autoradio. Dicen que el ayudante salvó de morir saltando de la puerta.

Paucartambo estaba de luto cuando emprendíamos el retorno a Cusco.



Cortejo fúnebre con dos ataúdes de profesores.



Cementerio de Paucartambo, sábado por la tarde.

Coluyo, Qero

Para no quedarse con las ganas de volver a ver nuevamente a Qero.



Tranquila mañana en el anexo Coluyo de Qero Totorani

Nación Qeros, odisea de carretera

Como les había comentado en un post anterior, preparamos un proyecto junto al Foto Club Cusco, el mismo que esta vez nos llevaría a la Nación Qeros, específicamente al sector de Totorani.

Años atrás habíamos visitado ya esta acogedora tierra junto a un gran amigo, Reenzo Velázquez y a un gran guía que lamentablemente ya nos ha dejado de momento, Juan Espinoza, natural de Totorani, anexo de Coluyo. Aquel viaje quedó plasmado en esta entrada.

Ahora, más de tres años después enrumbaríamos junto a Héctor del Castillo, Carlos Nishiyama y Regis Andrade, nuevamente a aquella tranquila localidad paucartambina, no sin algunos obstáculos.



Primer obstáculo, derrumbe en la carretera a Kallacancha.



Marcando lugar aproximado del derrumbe.



Donde todos se pusieron manos a la obra: el máster Nishiyama...



...Regis, Héctor y yo junto a algunos compañeros qeros.



Lo que finalmente posibilitó el paso del vehículo.



Una vez en Kallacancha consideramos la posibilidad de montar una de estas hacia Pampaccasa.



Aunque la camioneta prosiguió sin más obstáculos que un par de deslizamientos de piedras.



Finalmente hacia mediodía llegaríamos al abra.



Días fríos de cabañas de qeros, 3.6ºC



Un fotógrafo optimista frente a la escarcha.



Y un curtido montañista.



Flores de ph'allcha.



El territorio Qero, cuna de luz y niebla.



Cercano al enclave de Paucartambo.