viernes, 20 de abril de 2012

1º Bienal de fotografía de Lima

Luego de inaugurar "Guardianes" decidimos volver para asistir al Coloquio que formaba parte de la primera Bienal de Fotografía de Lima, así como visitar, de todas maneras, las exposiciones que hubieren.Así fue que comenzamos con la charla que diera Joan Fontcuberta sobre la imagen, sus implicancias casi banales contemporáneas, y en resumen toda la exquisita divagación que este escritor pergeñara alrededor de la lectura y producción de la fotografía.
 
   










Joan Fontcuberta

Luego estuvo la presentación del trabajo de Juan Manuel Figueroa Aznar (no en ese orden, sino en el orden al que asistí o dejé de asistir a las charlas en el MALI)

Con una interesantísima defensa por parte del curador Gustavo Buntinx, quien en varias ocasiones manifestara la importancia de deslindar el trabajo de Figueroa Aznar del de Martín Chambi (con quien compartiera estudio en la ciudad de Cuzco (el Cuzco de ese entonces y no el Cusco de ahora) y motivo por el cual cierta parte del material visual del primero pasara atribuido luego al segundo, con toda razón en vista del gran número de años transcurrido desde su traspaso hasta su catalogación.

Habría también que recordar que durante aquellos días previos a esta presentación el hijo de Juan Manuel Figueroa Aznar, Luis Figueroa Yábar falleciera súbitamente sin llegar a ver la exposición de su padre en esta bienal, motivo por el cual sus cenizas estuvieron presentes durante esta charla.


Gustavo Buntinx en la presentación del trabajo de Juan Manuel Figueroa Aznar

Una de los primeros eventos lamentables de esta Bienal es que la exposición de Figueroa se pospone desde aquel jueves 22 de marzo hasta el 16 de mayo sin previo aviso. Nos quedamos con las ganas de ver el ocaso del Cuzco señorial.


Fue así que junto a María del Carmen Vera, nos pusimos a visitar todas las demás salas disponibles, comenzando con la de Daniel Pajuelo en la casa O'Higgins. Exposición que se inauguró el primer día de la bienal y como bastante gente había comentado era irónico que para la inauguración de  la muestra del fotógrafo de El Agustino se requiriera invitación.

Daniel Pajuelo en casa O'Higgins

Dentro de esta muestra se exhibía un vídeo donde colegas y amigos de Pajuelo contaban su sencilla manera de ser, así como un tanto de anécdotas hasta su temprano final víctima de cáncer. Y como para recordarnos lo efímero de la vida a aquellos que nos apostamos tras la máquina, una urna de los objetos personales de Pajuelo a manera de memorabilia.

Rollei y casaca de cuero de Pajuelo junto a carnets de prensa







En Lima duermen hasta bastante tarde, es así que tuvimos que esperar hasta la una de la tarde para acceder a las exhibiciones de la galería Pancho Fierro y la casa Rímac.

En el interín llegamos a la Casa de las 8 Ventanas para visitar "Memorias Visuales" una exposición del foto-óleo y la iluminación como parte del recurso fotográfico.

Foto-óleos

Luego el "Incidente Peatonal" también en casa O'Higgins nos mostraba la fotografía callejera, la sorpresa del transeúnte al encarar al inoportuno fotógrafo. Una costumbre de antaño que vuelve a verse en algunos circuitos turísticos.

Incidente Peatonal

En Pancho Fierro, Bill Caro exhibe fotografías de barriadas, conceptos que transformaría en cuadros, de la pobreza a la colección, de la Instamatic a la galería de arte.

La Instamatic de Caro


Cuando llegamos a Casa Rímac para visitar tres o cuatro muestras entre las de El Comercio, Javier Silva Meinel, Vera Lentz, entre otros (para lo cual esperamos toda la mañana) apenas abierta la casa Rímac -golpe de 13:30 horas- el personal de servicio del local desalojó a todos los visitantes porque "no había mucha gente y había que cerrar" para luego cambiar la versión por la del "cortocircuito" así que esta bienal no se estaba tomando en serio...

Lo que pudimos ver en Casa Rímac

Luego en la avenida Arequipa visitamos a Diana F y su pandilla de Secuencia, galería histórica y por qué no tal vez pionera de la capital del país.

Es bastante curioso ver cómo la lomografía se despide de su atuendo casual para vestirse de gala.

Joyas de literatura fotográfica tras la ventana de Secuencia

Luego la que personalmente considero la mejor de las muestras hasta el momento, la de Herman Schwarz en la sala Espantoso del ICPNA de Angamos.

Color y blanco y negro, galería de personajes locales y foráneos (Humareda, Vargas Llosa y Borges) así como varias vistas de la época que Sendero y el MRTA cobraba fuerza.

La fotografía analógica, parte ya del panteón de cosas viejas

Y por último pero no menos importante (At last but not least) la exposición de como ella misma la define "Paranoia de bolsillo a 20 lucas", la exposición de Zoe Massey, una pared de muchas miradas.

Zoe Massey y sus infinitas miradas