Mostrando entradas con la etiqueta vallejo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vallejo. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de noviembre de 2012

Delfina Paredes y Vallejo

Delfina entró por la parte posterior de un auditorio lleno a la vez que las primeras líneas de Vallejo salían por su boca. Con 40 años de trayectoria profesional encima, el traspiés del pasillo no interrumpió la cadencia de esta noche en que César saldría por boca de Delfina.






Ágape

Hoy no ha venido nadie a preguntar;
ni me han pedido en esta tarde nada.
No he visto ni una flor de cementerio
en tan alegre procesión de luces.
Perdóname, Señor: qué poco he muerto!
En esta tarde todos, todos pasan
sin preguntarme ni pedirme nada...
Y no sé qué se olvidan y se queda
mal en mis manos, como cosa ajena.
He salido a la puerta,
y me da ganas de gritar a todos:
Si echan de menos algo, aquí se queda!
Porque en todas las tardes de esta vida,
yo no sé con qué puertas dan a un rostro,
y algo ajeno se toma el alma mía.
Hoy no ha venido nadie;
y hoy he muerto qué poco en esta tarde!



Cierto es que luego de la advertencia de apagar celulares ningún aparato sonó, lamentablemente los primeros flashazos no se hicieron esperar, el público aún no comprende que para fotografiar en los teatros es necesario apagar el molesto destello y elevar el ISO de la cámara. Así que todos pagamos pato cuando Delfina pidió un poco de respeto mutuo y "no fotos", es el momento que el fotógrafo desea convertirse en filmador...

Aún así, resuelto este exabrupto Delfina siguió adelante, con una memoria prodigiosa, dicción clara y acento cusqueño.



  XIV
  ESPAÑA, APARTA DE MÍ ESTE CÁLIZ


Niños del mundo,
si cae España —digo, es un decir—
si cae
del cielo abajo su antebrazo que asen,
en cabestro, dos láminas terrestres;
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!
¡qué temprano en el sol lo que os decía!
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!
¡Niños del mundo, está
la madre España con su vientre a cuestas;
está nuestra madre con sus férulas,
está madre y maestra,
cruz y madera, porque os dio la altura,
vértigo y división y suma, niños;
está con ella, padres procesales!
Si cae —digo, es un decir— si cae
España, de la tierra para abajo,
niños ¡cómo vais a cesar de crecer!
¡cómo va a castigar el año al mes!
¡cómo van a quedarse en diez los dientes,
en palote el diptongo, la medalla en llanto!
¡Cómo va el corderillo a continuar
atado por la pata al gran tintero!
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto
hasta la letra en que nació la pena!
Niños,
hijos de los guerreros, entre tanto,
bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo
la energía entre el reino animal,
las florecillas, los cometas y los hombres.
¡Bajad la voz, que está
en su rigor, que es grande, sin saber
qué hacer, y está en su mano
la calavera, aquella de la trenza;
la calavera, aquella de la vida!
¡Bajad la voz, os digo;
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto
de la materia y el rumor menos de las pirámides, y aun
el de las sienes que andan con dos piedras!
¡Bajad el aliento, y si
el antebrazo baja,
si las férulas suenan, si es la noche,
si el cielo cabe en dos limbos terrestres,
si hay ruido en el sonido de las puertas,
si tardo,
si no veis a nadie, si os asustan
los lápices sin punta, si la madre
España cae —digo, es un decir—,
salid, niños, del mundo; id a buscarla!...



El espectáculo calculado para una hora y veinte en dos tandas, finalmente culminó llegando casi a las dos horas, al final de las cuales y tras nutridos aplausos y ronda de preguntas, halagos y comentarios como "estudié contigo en María Auxiliadora" una satisfecha Delfina recibió el cariño de los asistentes.

Delfina Paredes tiene dos discos con estos poemas que debería adquirir todo cultor de Vallejo, la poesía y la declamación.


Me hubiera gustado escuchar este:


LOS DADOS ETERNOS

  
Para Manuel Gonzales Prada, esta
emoción bravía y selecta, una de las
que, con más entusiasmo, me ha aplaudido el gran maestro.

 
Dios mío, estoy llorando el sér que vivo;
me pesa haber tomádote tu pan;
pero este pobre barro pensativo
no es costra fermentada en tu costado:
¡tú no tienes Marías que se van!


Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
¡Y el hombre sí te sufre: el Dios es él!

Hoy que en mis ojos brujos hay candelas,
como en un condenado,
Dios mío, prenderás todas tus velas,
y jugaremos con el viejo dado.
Tal vez ¡oh jugador! al dar la suerte
del universo todo,
surgirán las ojeras de la Muerte,
como dos ases fúnebres de lodo.


Dios míos, y esta noche sorda, obscura,
ya no podrás jugar, porque la Tierra
es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
en el hueco de inmensa sepultura.




Debemos felicitar al grupo Libélula de Jade y al personal del Convento de Santo Domingo quienes se encargaron que el recital principie a tiempo. Asimismo al CEC Guamán Poma de Ayala.

lunes, 20 de abril de 2009

La triangulatura del cuadrante. (El retorno de la libélula).

El miércoles 15 de abril, se llevó a cabo una performance y/o acción escénica en simultáneo denominada: "La triangulatura del cuadrante". Comenzada a las 17:30 aproximadamente, partió de cuatro puntos de la ciudad del Cusco, a saber:

  • Plazoleta de San Blas.
  • Plazoleta de San Pedro.
  • Plazoleta de Santa Ana.
  • Plazoleta de Limaqpampa Chico.
Durante el recorrido, "fueron incrustándose" las evidencias escritas, el testimonio hablado a través del rastro escénico que transitaba por la urbe, para quedar enquistado finalmente en el corazón de la ciudad, según el texto de invitación que fue difundido por el grupo Teatro de Barro. Este homenaje al Inca Garcilazo de la Vega, y a los poetas César Vallejo y Raúl Brózovich fue dirigido por el director teatral Oswaldo Povea. El equipo de ejecutantes sumaba el número de 13. Nosotros registramos la línea imaginaria que partía de Limaqpampa Chico hacia la Plaza de Armas.



El director Oswaldo Povea retocando las directrices de la performance.


Verónica Pino y Oswaldo Povea.


Raúl Brózovich...


... y el Inca Garcilazo a punto de ser graffiteados... Vallejo llegó tarde.


Almendra Vivanco


Dioni Cavassa


Dina Flores


Eduardo Flores


A 400 años de la edición de los Comentarios Reales...


Ángela de la Torre

Frida Ibáñez


Adriana Pino y Eduardo Flores


La arenga final... a elevar el telón...


Mauricio Rueda, Frida Ibáñez y Raúl Pacheco.



Desnudo en Barro

(César Vallejo)


Como horribles batracios a la atmósfera,
suben visajes lúgubres al labio.
Por el Sahara azul de la Substancia
camina un verso gris, un dromedario.

Fosforece un mohín de sueños crueles.
Y el ciego que murió lleno de voces
de nieve. Y madrugar, poeta, nómada,
al crudísimo día de ser hombre.

Las Horas van febriles, y en los ángulos
abortan rubios siglos de ventura.
¡Quién tira tanto el hilo: quién descuelga
sin piedad nuestros nervios,
cordeles ya gastados, a la tumba!

¡Amor! Y tú también. Pedradas negras
se engendran en tu máscara y la rompen.
¡La tumba es todavía
un sexo de mujer que atrae al hombre!.



Los alumnos de la Gran Unidad Inca Garcilaso de la Vega fueron los más numerosos durante la ejecución, sin embargo también fueron los que ajusticiaron de manera implacable la lectura del grupo... ¿Ausencia de profesores de literatura, o profesores de buenas costumbres en nuestros centros educativos?


La Iglesia de Santo Domingo.


Noche de libélulas que agitaban las alas luego de una larga madrugada.


Piedras y resquicios, testigos eternos de creación cusqueña.


Paroxismo literario en la vía de Loreto.


Desparramando letras, fijando las palabras del viento a la tierra...


La maldad entre dos hierros.
(Raúl Brózovich)

El ser aborrecible y llena de maldad
que llevamos dentro
de pronto agarro un palo un cuchillo de hielo
una rienda de caballo
la cadena erizada de púas metálicas
que utiliza el soplón mercenario
la soga que destroza el cuello
el saco lleno de huesos rotos
la cimitarra en su vuelo de avispa
el grito
el tajo que separa el tronco
el agua sucia de la sangre
embarrada la pobre camisa
los girones del pantalón
la mueca
las miradas como focos eléctricos
la navaja la púa otra vez el látigo
la patada brutal en el riñón
es la mano revulsiva de otro hombre que así nos castiga
la noche es lóbrega y llueva ceniza
no hay ventanas que señalen un día luminoso
el llanto cruza el cuarto oscuro como un niño desvalido
el almuerzo desnudo está lleno de serpientes malignas
el ojo único del muerto es el testimonio de los días.




Comentarios Reales de los Incas

(Inca Garcilaso de la Vega)

CAPÍTULO I
Si hay muchos mundos.

Habiendo de tratar del Nuevo Mundo, o de la mejor y más principal parte suya, que son los reinos y provincias del imperio llamado Perú, de cuyas antiguallas y origen de su reyes pretendemos escribir, parece que fuera justo, conforme a la común costumbre de los escritores, tratar aquí al principio si el mundo es uno solo, o si hay muchos mundos, si es llano o redondo, y si también lo es el cielo redondo o llano. Si es habitable toda la tierra o no, más de las Zonas templadas: si hay paso de la una templada a la otra; si hay antípodas y cuáles son; de las cuales y otras cosas semejantes los antiguos filósofos muy larga y curiosamente trataron, y los modernos no dejan de platicar y escribir, siguiendo cada cual la opinión que más le agrada. Mas porque no es aqueste mi principal intento, ni las fuerzas de un indio pueden presumir tanto; y también porque la experiencia, después que se descubrió lo que llaman Nuevo Mundo, nos ha desengañado de la mayor parte de estas dudas, pasaremos brevemente por ellas por ir a otra parte, a cuyos términos finales temo no llegar; mas, confiado en la infinita misericordia, digo que a lo mejor se podrá afirmar que no hay más que un mundo, y aunque llamamos Mundo Viejo y Mundo Nuevo es por haberse descubierto éste nuevamente para nosotros, y no porque sean dos, sino todo uno.

-x-

... y así fue.