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sábado, 22 de diciembre de 2012

Sylvia, lirismo andino

Con mucho retraso retomamos algunos posts que dejamos fuera en este blog. Sobre todo este, ya que sería imperdonable dejar de mencionar el concierto realizado por Sylvia Falcón en el Convento de Santo Domingo.

Sylvia Falcón, junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil del Cusco la cual está dirigida por el Profesor Theo Tupayachi, brindaron un memorable concierto dentro de las paredes coloniales de la iglesia de Santo Domingo del Cusco, la misma que se encuentra sobre el Qorikancha o Templo del Sol de los incas.

Aquél 30 de noviembre el público cusqueño pudo ver este agradable matrimonio mestizo, "Qorikancha", entre los cánticos en quechua ejecutados con lirismo y altas tonalidades, que no dejaban de recordarnos a Ima Súmac, y una orquesta sinfónica clásica perfectamente ensamblada entre sus cuerdas y la ya clásica percusión que le pone el acento a las composiciones cusqueñas.

Más allá de esta apreciación profana, tuvimos a bien escuchar de primera mano temas como Amor indio, Kuntur, Wiracocha, entre otros, y el que para mí es uno de los temas más simbólicos de esta parte del Perú en música instrumental: Vírgenes del Sol.

Sylvia Falcón ha prometido regresar, así que ya están todos avisados.

Sylvia Falcón en el Convento de Santo Domingo junto a la orquesta sinfónica juvenil del Cusco

viernes, 30 de noviembre de 2012

Delfina Paredes y Vallejo

Delfina entró por la parte posterior de un auditorio lleno a la vez que las primeras líneas de Vallejo salían por su boca. Con 40 años de trayectoria profesional encima, el traspiés del pasillo no interrumpió la cadencia de esta noche en que César saldría por boca de Delfina.






Ágape

Hoy no ha venido nadie a preguntar;
ni me han pedido en esta tarde nada.
No he visto ni una flor de cementerio
en tan alegre procesión de luces.
Perdóname, Señor: qué poco he muerto!
En esta tarde todos, todos pasan
sin preguntarme ni pedirme nada...
Y no sé qué se olvidan y se queda
mal en mis manos, como cosa ajena.
He salido a la puerta,
y me da ganas de gritar a todos:
Si echan de menos algo, aquí se queda!
Porque en todas las tardes de esta vida,
yo no sé con qué puertas dan a un rostro,
y algo ajeno se toma el alma mía.
Hoy no ha venido nadie;
y hoy he muerto qué poco en esta tarde!



Cierto es que luego de la advertencia de apagar celulares ningún aparato sonó, lamentablemente los primeros flashazos no se hicieron esperar, el público aún no comprende que para fotografiar en los teatros es necesario apagar el molesto destello y elevar el ISO de la cámara. Así que todos pagamos pato cuando Delfina pidió un poco de respeto mutuo y "no fotos", es el momento que el fotógrafo desea convertirse en filmador...

Aún así, resuelto este exabrupto Delfina siguió adelante, con una memoria prodigiosa, dicción clara y acento cusqueño.



  XIV
  ESPAÑA, APARTA DE MÍ ESTE CÁLIZ


Niños del mundo,
si cae España —digo, es un decir—
si cae
del cielo abajo su antebrazo que asen,
en cabestro, dos láminas terrestres;
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!
¡qué temprano en el sol lo que os decía!
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!
¡Niños del mundo, está
la madre España con su vientre a cuestas;
está nuestra madre con sus férulas,
está madre y maestra,
cruz y madera, porque os dio la altura,
vértigo y división y suma, niños;
está con ella, padres procesales!
Si cae —digo, es un decir— si cae
España, de la tierra para abajo,
niños ¡cómo vais a cesar de crecer!
¡cómo va a castigar el año al mes!
¡cómo van a quedarse en diez los dientes,
en palote el diptongo, la medalla en llanto!
¡Cómo va el corderillo a continuar
atado por la pata al gran tintero!
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto
hasta la letra en que nació la pena!
Niños,
hijos de los guerreros, entre tanto,
bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo
la energía entre el reino animal,
las florecillas, los cometas y los hombres.
¡Bajad la voz, que está
en su rigor, que es grande, sin saber
qué hacer, y está en su mano
la calavera, aquella de la trenza;
la calavera, aquella de la vida!
¡Bajad la voz, os digo;
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto
de la materia y el rumor menos de las pirámides, y aun
el de las sienes que andan con dos piedras!
¡Bajad el aliento, y si
el antebrazo baja,
si las férulas suenan, si es la noche,
si el cielo cabe en dos limbos terrestres,
si hay ruido en el sonido de las puertas,
si tardo,
si no veis a nadie, si os asustan
los lápices sin punta, si la madre
España cae —digo, es un decir—,
salid, niños, del mundo; id a buscarla!...



El espectáculo calculado para una hora y veinte en dos tandas, finalmente culminó llegando casi a las dos horas, al final de las cuales y tras nutridos aplausos y ronda de preguntas, halagos y comentarios como "estudié contigo en María Auxiliadora" una satisfecha Delfina recibió el cariño de los asistentes.

Delfina Paredes tiene dos discos con estos poemas que debería adquirir todo cultor de Vallejo, la poesía y la declamación.


Me hubiera gustado escuchar este:


LOS DADOS ETERNOS

  
Para Manuel Gonzales Prada, esta
emoción bravía y selecta, una de las
que, con más entusiasmo, me ha aplaudido el gran maestro.

 
Dios mío, estoy llorando el sér que vivo;
me pesa haber tomádote tu pan;
pero este pobre barro pensativo
no es costra fermentada en tu costado:
¡tú no tienes Marías que se van!


Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
¡Y el hombre sí te sufre: el Dios es él!

Hoy que en mis ojos brujos hay candelas,
como en un condenado,
Dios mío, prenderás todas tus velas,
y jugaremos con el viejo dado.
Tal vez ¡oh jugador! al dar la suerte
del universo todo,
surgirán las ojeras de la Muerte,
como dos ases fúnebres de lodo.


Dios míos, y esta noche sorda, obscura,
ya no podrás jugar, porque la Tierra
es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
en el hueco de inmensa sepultura.




Debemos felicitar al grupo Libélula de Jade y al personal del Convento de Santo Domingo quienes se encargaron que el recital principie a tiempo. Asimismo al CEC Guamán Poma de Ayala.

lunes, 18 de abril de 2011

Lunes (non) sacto

Meses atrás pensé que ya no volvería a ver otra bendición de Lunes Santo desde el balcón de la Casa Grande, y meses atrás que semana santa parecía tan distante. Sin embargo, este año pude estar allí nuevamente, con mi esposa y mi hija, familiares y recuerdos.

Meses atrás desde el último Lunes Santo, pensé que las tradiciones y las familias eran incólumes, que no pasaban, no se perdían.


Lunes Santo, el mejor día para echarse unos tragos en el Trotamundos.



La abuela y el rosario en el balcón, su balcón.



La multitud que pasa.

domingo, 27 de marzo de 2011

Otra vuelta por Lima, la de los Reyes

Las visitas a Lima siempre tienen conceptos recurrentes: calor, calles planas, hollín por todos lados y paranoia extrema por su tasa de delincuencia. Aún así esta visita fue diferente, acompañado de mi madre, nos dimos una vuelta por la parte más olvidada de Lima, y tal vez lo poco de señorial que le queda. El resto Lima pintoresca.


Graffitti miraflorino



Instalación de la piel que recubrirá al Estadio Nacional




Elvis y el rock de retrovisor



El correo



Las ratas con alas, palomas en alrededores de Palacio de Gobierno




Escudo de Francisco Pizarro en Palacio de Gobierno


Fachada Art Nouveau de Fotografía Central o Estudio Courret, el resto tiendas y nada más



Catacumbas del Convento de Santo Domingo, al final la tumba de Santa Rosa de Lima



Catacumbas de Santo Domingo, creemos que entre los restos albergados en esta cripta estaría uno de los primeros pilares de nuestra familia en el Perú, el XXXIII Virrey del Perú, Don Agustín de Jáuregui, enterrado en este convento



Azulejos de Sevilla en el mismo convento



Cráneo de Santa Rosa de Lima



Cráneo de San Martín de Porres



Pánfilo, el gato viejo de la Victoria



Los árboles que más me gustaron durante mi estadía en Lima cuando estudiaba fotografía, los de mi calle en Jesús María



Humo



Atardecer en San Isidro



Francisco Pizarro en el parque de la Muralla



La susodicha muralla



Palacio arzobispal de Lima



Invidentes



El Correo Central, ánimas en pena



Palacio de Gobierno, la entrada al departamento del Presidente de la República



Vitral con el escudo peruano



Cielo raso del Salón Dorado de Palacio de Gobierno



Húsares de Junín durante el cambio de guardia



Más palomas en la Catedral de Lima



Tumba de Francisco Pizarro en la Catedral de Lima



Féretros de niños en la Catedral de Lima, período de la colonia



Cráneos en las catacumbas



Vestimenta de Juan Pablo II usada durante sus dos visitas al Perú



Lista de votación para la elección del nuevo Papa



La muerte, simbolismo eterno de la Iglesia



Manos



Retablos de la Catedral retirados durante la apertura de la Av. Abancay



Vista del Palacio de Gobierno desde el balcón del Palacio arzobispal




Detalle del ornamento de la puerta del palacio arzobispal



Reconstrucción del caso de la niña Romina en la Vía Expresa, día miércoles 23 de marzo



La congestión vehicular se extendió desde el puente Aramburú hasta el Estadio Nacional



Tráfico vehicular, día de miércoles



Luego de esta última parte, lo único que queríamos ver era el segundo concierto de Iron Maiden en Lima...

jueves, 17 de febrero de 2011

John Giorno, noche under en Cusco

John Giorno, nacido en Nueva York en 1936 y graduado de la Universidad de Columbia en 1958, fue un asiduo concurrente del underground de los 60. También fue partícipe de The Factory, estudio de arte fundado por Andy Warhol.

Anoche Giorno "ejecutó" varias de sus composiciones poéticas en el auditorio del Convento de Santo Domingo. Poesía urbana, cruda y sarcástica, la de Giorno estuvo apoyada por la proyección de la misma, en una pantalla situada detrás, en su traducción al español.


John Giorno.



THERE WAS A BAD TREE
(2002)

There was a bad tree a bad tree, that people hated. The leaves gave off a foul smell,
and the flowers had a bitter stink. If you got too close, you vomited.
The fruit was poison, one bite and you were dead.
Everyone really disliked it. The bad tree stunk. They talked endlessly about it; and decided to cut it down. Get rid of it. They chopped with axes, and barely made a dent; wearing breathing masks, they whacked at it and whacked at it, and nibbled and chipped. Oily powder from the shiny dark green leaves, got on their skin, blistered, and was really itchy; and they scratched bloody red.
They put on protective gear with oxygen, and went at it with electric buzz saws and heavy equipment. Working 24-hour shifts, finally, the tree was cut down.
Everyone was very happy, and celebrated the great victory. A noble deed, well done; and they went to bed exhausted.
The next morning, the bad tree had grown back, had sprung up new and bigger, and more beautiful and ugly.
It was very discouraging. They talked a lot about it, and cut it down again, and poured gasoline on the roots, and burned all the leaves and branches in a big fire. After the smoldering embers got cold the tree grew back, bigger more bad, and really gorgeous.
Other people had been watching from their houses, waiting their turn. They thought themselves smarter, with higher intellectual capabilities, they knew how to get rid of the tree. It was a growing plant, a wood tree that grew in the earth.
They incinerated it, burned the roots with chemicals, vaporizing acids, and robotic lasers; detonated
on the ground, bombed from the air, hit
with smart missiles; and bombarded with radiation. They made
a fire storm; and covered the ground with concrete and steel.
The tree grew back, more fresh, more elegant, even gracious;
and really ugly. The wood was harder, darker,
more shiny, thick hot muscle; and the leaves, full and lush, moved like underwater plants luxuriously in the breeze.
Everyone was very depressed, extremely discouraged. It was a catastrophe. They had made for themselves
a hell world.
They talked incessantly about it, and came to a big decision.
The Mayor resigned in disgrace, those, who had worked so hard,
left, humiliated, departed, stayed away, moved to the other side of town.
Then, out of the blue, appeared these beautiful people, They were simple
and humble, a little like peacocks, and seemingly well- intentioned, with a great sense of humor.
Radiantly relaxed, Oozing loving kindness and compassion, they walked right up, and started eating the leaves. They ate the leaves and enjoyed them, became happy, and laughed and laughed; and chomped on more leaves. You could tell they really liked the taste. They pressed their cheeks to the flowers, black velvet coated with transmission oil. They licked the sweet juices that seeped from the petals. The pollen was coal dust and petroleum gas. Burying their noses, they sucked in deep breaths, eating the smell, great bliss.
They discovered the fruit hidden beneath the leaves, overripe mangoes
with sticky eggplant skin, hung like testicles; and inside the fruit was rotting meat, like liver.
The special people got their faces into the stinking slime, and really got into it; inhaling with their lips, and teeth, and tongues. They licked and drank the thick red juice. The seeds, like carbouchon rubies, seemed particularly potent, and were chewed with great delight. The fruit contained the five wisdoms. The men and women became luminous, their skin was golden and their bodies, almost transparent, were clothed in shimmering rainbow lights.
They became sleepy, yawned, and curled up under the tree, and a took a nap. While they slept, music filled the air. Lounging
against the gnarled tree trunk and protruding roots, their huge bodies colored red, yellow, blue, green, white, rested in
great equanimity, and radiated huge compassion.
Inside the tree were the secret homes of many demi-gods, hungry ghosts, and earth spirits, who were very pleased with all the positive attention being paid them. After years of abuse mutilation, and being destroyed, they were tickled; even though, they were being ravaged and their flowers wrecked.
At the root endings, there were jewels, diamond and emerald and rubies,
which were stars in the sky of the world below.
The beautiful men and women woke up, and nibbled on the leaves, again; They ate
the leaves, like deer, pausing between bites, looking up
at the vast empty sky. The leaves and fruit increased their clarity and bliss,
and introduced the nature of primordially pure
wisdom mind.


There Was A Bad Tree, by John Giorno, 2002


Giorno y Miguel Ángel Fuentes, similitudes encontradas en una lejana conexión con Ginsberg.

jueves, 1 de abril de 2010

Miércoles santo

Una procesión relativamente "nueva" (porque se realiza dos años ya) es la del Señor de la Justicia, cuya residencia es el Monasterio de Santa Catalina de Sena, y su encuentro con la Virgen dolorosa, que parte desde el Convento de Santo Domingo; luego de transitar por la Plaza de Armas, ambos se devuelven a los templos de origen, siendo un recorrido nocturno breve y de una decidida confluencia de feligreses, quienes junto a algunas de las ch'ayñas (cantoras del Señor de los Temblores), siguen el trayecto largo de una recién estrenada anda de la Dolorosa. El promotor: El padre Luis Enrique del Convento de Santo Domingo, reconocido ya por su predisposición al fomento del arte.

Señor de la Justicia.


Línea directa con el Señor.


Ch'ayñas.


Virgen dolorosa.