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martes, 20 de octubre de 2015

Comunicado sobre el libro Eulogio Nishiyama




Eulogio Nishiyama


 
Comunicado

En vista del último suceso acaecido el pasado sábado 17 de octubre del presente año, en circunstancias que mi hermano Rolando Nishiyama encontró a la venta ejemplares en varias cajas del libro de mi padre Eulogio Nishiyama, fotógrafo y cineasta cusqueño, por inescrupulosos sujetos en la feria sabatina del baratillo; libro en el que trabajamos arduamente el último año y que se encuentra próximo a presentarse públicamente. Se ha procedido a las conversaciones de rigor con la institución encargada de su edición y presentación para aclarar lo sucedido.

Es así que la Gerencia Regional de Desarrollo Social del Gobierno Regional del Cusco nos ha manifestado que esta sorpresiva aparición de ejemplares ha escapado de su responsabilidad al ser borradores devueltos a la imprenta de donde se sustrajeron subrepticiamente, ejemplares que iban a ser destruidos para editarse la presentación final del tan esperado libro.

Gracias a la oportuna intervención de esta Gerencia Regional de Desarrollo Social, se ha procedido a las investigaciones pertinentes, y producto de las mismas ya se ha dado con los autores del robo, quienes han sido puestos a disposición de las autoridades policiales y judiciales respectivas.

Por este motivo queremos poner de conocimiento a los amigos y ciudadanía en general que las gestiones de presentación pública de la primera edición del libro Eulogio Nishiyama, mediante la Gerencia Regional de Desarrollo Social del Gobierno Regional del Cusco siguen su curso y esperamos que en el transcurso de estos días, última semana de octubre o primera semana de noviembre, finalmente ustedes puedan tener en sus manos esta primera obra inédita del fructífero trabajo de mi padre.

Con la plena confianza de una labor transparente y la resolución de estos hechos que lamentablemente empañan este proyecto. Quedamos solamente a la espera de la presentación oficial del mismo de manera pronta.

Reconocemos la pronta reacción de la Gerencia Regional de Desarrollo Social para salvaguardar la integridad de la propiedad intelectual del archivo Nishiyama.

Asimismo agradecemos todas las muestras de solidaridad de quienes nos apoyaron estos días a nombre de la familia de Eulogio Nishiyama.

Saludos cordiales.

Carlos Nishiyama A.
Director de la Fototeca del Sur Andino

Cusco, 20 de octubre 2015

Machupicchu - Eulogio Nishiyama



Cartel y fotograma de la película Kukuli - Eulogio Nishiyama (realizador)

lunes, 31 de enero de 2011

Escuela de cine cusqueño

Nuevamente Jorge Vignati visitó el taller de Carlos Nishiyama en el Cusco para desempolvar no sólo equipos sino también la técnica. Pronto en cineclubes.

Jorge Vignati y Carlos Nishiyama observan el funcionamiento de la Pathé 16 mm Webo M.

Mítica cámara que se utilizó para la filmación de la escena del cóndor y el toro en la película cusqueña Yawar Fiesta, donde Eulogio Nishiyama plasmó para siempre el pukllay en 80 cuadros por segundo. No podemos olvidar que Jorge Vignati fue querido amigo y aplicado alumno del maestro de la fotografía y cine cusqueño Eulogio Nishiyama, quien fue el ojo creador de Kukuli, película que el 2011 cumple 50 años de filmación junto a los otros dos realizadores de la cinta, Luis Figueroa, César Villanueva y Hernán Velarde.

miércoles, 6 de octubre de 2010

NISHIYAMA en Brasilia

Una vez más el máster enrumba una nueva aventura fuera de las fronteras peruvianas...

Una treintena de imágenes formarán parte del Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Arquitectura en la ciudad de Brasilia.


EL MISTERIO DE LOS ANDES

A través de esta serie de imágenes recopiladas por la dinastía Nishiyama, fruto de su periplo por los Andes del sur peruano, tendremos la oportunidad de recorrer junto a esa visión particular aquel secreto guardado celosamente en las entrañas de las quebradas y los valles que circundan lo que ha sido el corazón del imperio de los Incas.

Fue precisamente su destreza y habilidad la que les permitió erigir grandes estructuras en las zonas más agrestes e inaccesibles (para los ojos del mundo moderno) como es el caso de uno de los íconos arquitectónicos más visitados en Latinoamérica, Machu Picchu centro de sabiduría y porte imperial cuyos bloques de piedra siguen dormitando a través de los siglos sin dudar un ápice de su inmensa belleza.

Tal vez haya sido esta sobrecogedora belleza tan inseparable de los centros de adoración incas lo que motivó a los conquistadores españoles a edificar sobre ellas magnificentes templos católicos, dando como resultado una criatura híbrida y mestiza de singular atractivo que son marca indeleble en la retina de todos aquellos que alguna vez hemos contemplado el Cusco.

¿Dónde ha nacido entonces esa energía motriz que inspiró a los oriundos habitantes de la sierra sur peruana a edificar singulares construcciones? La respuesta habría de hallarse en la mística de su religiosidad aún permanente de manera pacífica entre las grietas que han formado la cadena de los Andes. Desde el campo agrícola hasta aquel inmenso campo estelar que se posa sobre ellos, todo en los Andes es magia, rito y tradición.

Precisamente es el sureste peruano el que alberga uno de los últimos bastiones de resistencia pacífica y religiosidad andina, Q’oyllur Ritti –el santuario de la nieve resplandeciente- ha permanecido a lo largo de los siglos como centro de concentración de miles de peregrinos quienes asisten al más grande ritual de propiciación llevado a cabo en los Andes del Sur Peruano, siempre bajo la mirada tutelar del Apu Ausangate.

Qué es entonces sino la arquitectura inca, la colonial y a su vez el mestizaje barroco fruto de esta unión sino la magia de ese rito inmortal acunado en el mismo corazón de la tierra, y qué otro lugar idóneo para esta amalgama sino Cusco y su eterno cielo azul colmado de nubes blancas, donde la magia precisamente que da forma a las piedras va atesorada en sus habitantes, en el campo y en la ciudad, entre sus ríos y el largo bostezo de sus vientos.

Y precisamente hoy, es necesario compartir parte de aquella magia preservada del paso del tiempo a través del registro fotográfico de la Fototeca del Sur Andino que une dos generaciones de fotógrafos de la familia Nishiyama, para entender la magnitud de su significado y la fragilidad de su significante, la preservación del patrimonio arquitectónico es norma definitiva de la conservación de la memoria, y a la vez esta necesidad se convierte en urgencia al tratar del patrimonio inmaterial y mágico de sus artesanos inmerso en su danza, su fe y su ritual.

Luis H. Figueroa Lozano-Álvarez
Fotógrafo

sábado, 7 de agosto de 2010

Yawar Fiesta en Ccoyllurqui III

27 de julio.

Por tercera vez partimos con Carlos Nishiyama rumbo a Ccoyllurqui para ser testigos de un rito que ha sido ampliamente descrito por José María Arguedas en su libro Yawar Fiesta (Fiesta de sangre en quechua) y plasmado también en el filme del mismo nombre llevado cabo por Luis Figueroa Yábar y Eulogio Nishiyama quien tiene una magnífica toma del toro pukllay hecha con una cámara filmadora de película Pathé Webo M Super 16 a 80 frs/sec.

Partimos del distrito de Santiago en Cusco a las 05:00 horas (y algo más la verdad) en lo que podríamos llamar un ómnibus sobre un chasis de camión, lo que hacía que la estabilidad del vehículo sea aparte de insegura bastante peculiar en cada curva de los Andes apurimeños.

Luego de 10 horas de viaje, llegamos a las 15:00 horas al poblado de Ccoyllurqui en la provincia de Cotabambas, departamento de Apurímac, (momentos antes habíamos pasado por el distrito de Cotabambas donde dicen que habían cogido varios cóndores). De momento sabíamos que en Ccoyllurqui tenían uno, un Kuntur Apuchin viejo de cuello blanco.

A este punto deberíamos relatar también que en el autobús nos encontramos con Gerard Rieu, o como ahora le conocen en Cusco, Gerardo Ríos, francés afincado en Cusco desde la década del 70 y amante del formato medio. Fue precisamente en el primer viaje donde lo conocí como afecto también a la hoja de coca y al café. Podríamos decir que Rieu es ya un vecino reconocido en el poblado de Ccoyllurqui.

De vuelta al itinerario llegamos a la plaza del pueblo de donde fuimos a buscar un alojamiento cercano que dicho sea de paso fue el mismo durante las tres incursiones que realizamos por la zona. Claro que la primera vez que aparcamos allá el alojamiento también era una discoteca con altavoces de 500W.

Aquella tarde realizamos un recorrido por el pueblo y el "coso", el cual ya había sido remodelado para este año luciendo nuevas paredes y burladeros de concreto, cosa que nos dio mucha pena ya que era uno de los últimos ruedos andinos tradicionales de toro pukllay. Esa misma tarde haría su ingreso el Kuntur Apuchi al pueblo llevado envuelto en un poncho por el grupo de "cazadores" quienes reciben el encargo de atrapar estas aves para la fiesta del pueblo. Luego de una ceremonia debidamente amenizada por cerveza, se hace entrega del cóndor a las autoridades del pueblo quienes junto con el apuchin hacen su ingreso a la plaza del pueblo donde desfilan con él con las alas extendidas. Imagino que una situación algo embarazosa para un ave que no tiene patas hechas para desplazarse por tierra... varios grupos de niños también acuden al evento ya que esa misma noche se realiza un paseo de antorchas. Una cosa que nos llamó la atención este año fue la ausencia de waqa-waqras o "cornos" hechos realmente de cuernos de vaca (hasta 12 astas se ha contado). Aquel sonido de bastante prestancia ritual simplemente se hizo extrañar.

Al día siguiente, 28 de julio, se lleva a cabo (como en todo el Perú) el desfile cívico por fiestas patrias; nuevamente vimos al cóndor desfilar sobre el cemento. Durante la noche se hará la t'inkasqa en las alturas del ruedo.

29 de julio. Este día se lleva a cabo la corrida organizada por el Alcalde del pueblo. Temprano por la mañana se dirige toda una comitiva acompañada por gente del pueblo a la zona llamada Cruzpata, donde una especie de altar se yergue de cara al pueblo de Ccoyllurqui, el cóndor estará posado para presidir una nueva t'inka llevada a cabo por el altomesayoq de la zona. Fuimos partícipes nuevamente de una pequeña ingesta de aguardiente sofocada prontamente por un fresco sorbo de cerveza Cusqueña.

Alrededor de las 13:00 la gente se dirige al almuerzo ofrecido por el Alcalde en una de las arterias principales del poblado, sopa y asado preceden la corrida.

Un par de horas después el pueblo ya se halla ubicado alrededor del ruedo donde se llevará a cabo el toropukllay, durante el cual debemos resaltar la presencia del único torero andino. Lamentablemente como señala Valcárcel respecto a la danza, la tradición y el rito dan paso al espectáculo, es así como un torero de luces fue la sensación del pueblo ccoyllurquino pero dejándonos mal sabor de boca a quienes habíamos ido a ver la verdadera fiesta andina de la corrida de toros sin sangre (eufemismo).

Primero soltaron (u obligaron) a varios novillos y toros pequeños a salir al ruedo donde después de varios instigamientos recién soltaron un par de cornadas, aunque uno de ellos apenas salido del encierro levantó por los aires a uno de los organizadores que se hallaba a la vuelta de la compuerta de salida y sin tiempo para entrar al burladero próximo terminó con los pantalones destrozados y el conducto urinario desgarrado según testimonios posteriores. Minutos después de haber sido llevado a la posta (en cuyo emplazamiento no había personal médico según requerimiento por altavoz) pasó a ser trasladado en ambulancia, presumimos a la ciudad del Cusco; pero esto no fue motivo para que la fiesta continúe. Momentos después se llevaba a cabo la doma de potros y finalmente salta al ruedo el Kuntur Apuchin cosido al lomo de un toro, el cual desesperado lo sacude por los aires y finalmente casi lo emplasta contra la pared, de donde a tiempo varios de los organizadores logran salvarlo con vida, aunque al parecer con una pata rota... este material lo tengo en 35mm blanco y negro y diapositivas, así que de momento no podrán verlo.

El día siguiente es el día de la corrida del Gobernador, aquél día también se llevan cóndores (cuando habían) pero este año sólo habrá toros.

El día 31 tuvimos que tomar el carro de vuelta para no tener que esperar dos días más al flujo de vehículos, motivo por el cual no pudimos ver el cacharpari, que es la ceremonia donde sueltan al cóndor de vuelta a sus dominios. Pero si los rumores eran ciertos y este tenía la pata rota no sabemos si se habrá llevado a cabo.

En la parada de Cotabambas donde todos bajan a desayunar, pudimos cruzarnos con Dimas Gamarra, antiguo experto cazador de cóndores en la zona. Cuentan que los cóndores le están cobrando la revancha...


La música que acompaña los ritos tiene cierto aire marcial de flauta, corneta y tambores.
Extrañamos el waqa-waqra.


Enclave de Ccoyllurqui.


Tiburcio fue uno de los toreros más aclamados.


El toro pukllay.


Doma de potros.


Fiesta pueblerina en el ruedo de Ccoyllurqui.


De vuelta a Cusco con el amanecer de Cotabambas.


El cordero piensa todo lo contrario.


Dimas Gamarra en Cotabambas.

domingo, 21 de octubre de 2007

Lima, la gran ciudad







Un viaje relámpago de tres días a Lima, la gran capital para asistir a la conferencia: UNA MIRADA A LA FOTOGRAFÍA CONTEMPORÁNEA DESDE 1975 que estuvo a cargo de Alejandro Castellote, fundador de PhotoEspaña y especialista en fotografía latinoamericana.

Llegamos a las 7:35 aproximadamente al aeropuerto Jorge Chávez y si de aproximaciones se trata, LAN está perdida: Temperatura en la capital: 16ºF (¡¡¡-8.88ºC!!!).

Luego de atravesar diferentes avenidas a bordo de la ruta JV hasta la Arequipa y de ahí en la SM-18 hasta la Cuba, la humedad, la paranoia y el cielo panza de burro no dejaban lugar a dudas: Estábamos en Lima.

Luego de contactar con Fernando Quispe, fotógrafo cusqueño, enrumbamos al Centro Cultural de España para asistir a la conferencia de Castellote. Un oportuno encuentro con otros dos fotógrafos, Max Cabello y Javier Silva definieron el encuentro con el comisario español. Las imágenes de Fontcuberta, Chema Madoz, Castro Prieto y otros volvieron a despertar las ganas de seguir experimentando con la fotografía de una manera lúdica y personal.

A la par, rápidas visitas a tiendas del ramo: LEOIRA en La Victoria, acogedoramente detenida en el tiempo, Wilhelmi Monge en Miraflores, atrincherados en un recoveco urbano y PROFESA en San Isidro, encapsulada como uno de los últimos reductos de fotografía analógica, sin mencionar a FotoImport en Miraflores - Calle Porta, donde uno aún puede comprar equipo mecánico de segunda mano.

En el instituto fotográfico Eugenio Courret ubicado en el Jr. Azángaro 910 uno puede ver una variopinta colección de las imágenes de este genial retratista francés que llegara a Lima en 1865, sin embargo, no deja de apreciarse cierta improvisación en el montaje.

Las adquisiciones de la temporada: Fotos del estudio Courret con dedicatorias de 1891 y 1899, Valverde, Bischoff & Spencer, y en Quilca, descubrimiento insólito: El catálogo de la exposición de Eulogio Nishiyama organizada por la Asociación Peruano Japonesa del Perú allá por el año de 1994.

Ver el amanecer desde la ventanilla del avión siempre será una experiencia incomparable.

Al llegar, Cusco me aguardaba con sus agradables 13º centígrados.

El archivo Courret